TESOROS DE LA BIBLIA, Semana del 26 de mayo al 1 de Junio del 2025, Ayude a los demás a tener un corazón alegre

Discurso Preparado de TESOROS DE LA BIBLIA de esta Semana del 26 de mayo al 1 de Junio del 2025 "Ayude a los demás a tener un corazón alegre"

Discurso Preparado de TESOROS DE LA BIBLIA de esta Semana del 26 de mayo al 1 de Junio del 2025

"Ayude a los demás a tener un corazón alegre"

Introducción

Imaginemos que estamos pasando por un mal momento. Tal vez nos sentimos tristes, desanimados o con el corazón cargado. Y en medio de esa situación, alguien se nos acerca con una sonrisa sincera, nos escucha con cariño o nos dice una palabra amable. ¿Cómo nos sentiríamos? Seguramente muy agradecidos.

Todos necesitamos ánimo en algún momento, y nosotros, como cristianos, tenemos el privilegio de ser ese apoyo para los demás. Hoy analizaremos cómo podemos ayudar a nuestros hermanos a tener un corazón alegre, especialmente cuando están pasando por pruebas.

1. Cuando nuestros hermanos pasan por pruebas, pueden sentir que todos los días son malos (Prov. 15:15)

Leamos juntos Proverbios 15:15:

“Todos los días del afligido son malos, pero el que tiene un corazón alegre siempre está de fiesta.”

Este versículo muestra una gran verdad. Cuando alguien está pasando por una dificultad, ya sea una enfermedad, problemas familiares o desánimo espiritual, puede llegar a sentir que todos los días son malos. Cada mañana puede parecerle una carga pesada.

En esos momentos, un gesto amable de nuestra parte puede marcar la diferencia. No necesitamos tener las soluciones a sus problemas, pero sí podemos estar presentes, escuchar y demostrar empatía. A veces, saber que alguien se preocupa sinceramente puede aliviar en gran manera el dolor del corazón.

2. Sea hospitalario con quienes lo están pasando mal (Prov. 15:17)

Leamos ahora Proverbios 15:17:

“Mejor es un plato de legumbres donde hay amor que un toro cebado en pesebre y, junto con él, odio.”

Este proverbio nos recuerda que el valor de la hospitalidad no está en lo que se sirve, sino en cómo se sirve. No necesitamos preparar una gran comida o tener una casa lujosa para ser hospitalarios. Basta con ofrecer un plato sencillo con amor y cariño.

Job también nos da un buen ejemplo. En Job 31:31-32, él mencionó que nadie pasaba la noche en la calle porque él abría las puertas de su casa. Y Pablo, en Romanos 12:13, nos anima a “seguir la senda de la hospitalidad”.

¿Conocemos a algún hermano que esté solo o pasando por una situación difícil? Tal vez podríamos invitarlo a comer algo sencillo, compartir una merienda o simplemente pasar tiempo juntos. Una visita cálida puede ser como un bálsamo para el corazón herido.

3. “Una mirada alegre” y unas palabras de ánimo pueden consolar mucho (Prov. 15:23, 30)

Leamos Proverbios 15:23 y 30:

“Un hombre se alegra al dar la respuesta correcta, y una palabra a su tiempo apropiado, ¡oh, cuán buena es!”
“Una mirada alegre alegra el corazón; un informe que es bueno engorda los huesos.”

Estos versículos muestran que no necesitamos hacer grandes cosas para animar a alguien. A veces, una mirada amable, una sonrisa o una palabra de aliento pueden ser justo lo que alguien necesita.

Veamos el ejemplo de Henri, un joven hermano que estaba desanimado porque varios parientes, incluido su padre, habían dejado la verdad. Un superintendente de circuito notó que Henri necesitaba consuelo, así que lo invitó a una cafetería, lo escuchó con atención y lo animó con textos como Salmo 46, Sofonías 3:17 y Marcos 10:29, 30. Esa conversación fortaleció a Henri, y lo ayudó a mantenerse firme en su fe.

Nosotros también podemos hacer lo mismo. Incluso si somos tímidos o de pocas palabras, podemos escuchar con atención, dar una sonrisa o compartir un texto bíblico. A veces, leer juntos una Atalaya, o cantar una canción del Reino puede llenar el corazón de alegría.

Como dijo Pablo en Colosenses 3:16:

“Sigan enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, alabanzas a Dios, canciones espirituales con gracia, cantando en sus corazones a Jehová.”

Las canciones del Reino también tienen un efecto poderoso. Nos unen, nos fortalecen y nos consuelan.

Conclusión emotiva

Vivimos en un mundo que está lleno de malas noticias, desánimo y dolor. Pero dentro del pueblo de Jehová, podemos ser fuentes de alivio y consuelo los unos para los otros.

Recordemos:

  • Muchos hermanos sienten que todos sus días son malos.

  • Un gesto hospitalario, por sencillo que sea, puede llenar un corazón vacío.

  • Y una palabra amable, una sonrisa sincera o un oído atento puede cambiar el ánimo de alguien.

Pensemos: ¿Quién necesita ánimo en mi congregación? ¿Qué puedo hacer por esa persona esta semana?

Pidámosle a Jehová que nos ayude a ser sensibles a las necesidades emocionales de nuestros hermanos. Así podremos cumplir con el consejo de Proverbios 17:22, que dice:

“Un corazón alegre es buena medicina, pero un espíritu deprimido seca los huesos.”

Hagamos lo posible por ser esa medicina que tantos necesitan hoy.