Semana del 18 al 24 de Mayo
Lecciones 86 y 87
Jesús resucita a Lázaro · La Última Cena de Jesús
✦ ✦ ✦Esta semana nuestra congregación analiza dos relatos bíblicos de una profundidad y belleza extraordinarias. En la Lección 86 contemplamos el momento en que Jesús resucitó a su querido amigo Lázaro, un milagro que revela el poder de Jehová sobre la muerte y su profundo amor por quienes sufren. En la Lección 87 nos sentamos, por así decirlo, en aquella mesa de la Última Cena, donde Jesús enseñó humildad, amor sacrificial y unidad, y prometió a sus apóstoles un lugar junto a él en el Reino. A continuación encontrarás los comentarios, reflexiones y lecciones personales de cada pregunta del estudio.
Jesús resucita a Lázaro
1. La historia de cómo Jesús resucitó a Lázaro
Es una historia impresionante que parece sacada de una película. Lázaro, un gran amigo de Jesús, enfermó gravemente. Sus hermanas Marta y María le enviaron un mensaje urgente pidiéndole que fuera a sanarlo, pero Jesús esperó dos días antes de ponerse en marcha. Cuando finalmente llegó a Betania, su amigo ya llevaba cuatro días muerto y enterrado.
Al llegar, se encontró con el dolor profundo de ambas hermanas. Jesús se conmovió tanto al verlas llorar que él también lloró. Luego fue a la tumba —una cueva tapada con una gran piedra— y mandó que la quitaran. Aunque Marta temía que el cuerpo ya oliera mal, obedecieron. Jesús elevó una oración en voz alta a su Padre y luego exclamó con fuerza: «¡Lázaro, sal!». En ese mismo instante, Lázaro salió caminando, todavía envuelto en las vendas del entierro. Fue un milagro espectacular que dejó a todos sin palabras.
2. ¿Qué querían hacer los fariseos al enterarse de la resurrección?
Es impresionante ver la dureza de corazón de estos líderes religiosos. En lugar de alegrarse por el milagro o reconocer que Jesús actuaba por el poder de Dios, se llenaron de miedo y odio. Como el prodigio fue tan evidente y mucha gente empezó a creer en Jesús, los fariseos se reunieron y tramaron cómo acabar tanto con Jesús como con el propio Lázaro: querían eliminar la «evidencia viviente» del poder de Cristo para que la gente dejara de seguirlo. Tan grande fue su maldad que terminaron comprando a Judas Iscariote por treinta monedas de plata para que traicionara a Jesús en secreto.
3. ¿Qué aprendemos de Jehová?
Jehová es el Dios que salva de la muerte. El Salmo 68:20 lo declara con claridad: «Jehová, el Señor Soberano, libra de la muerte». Para Dios, la muerte no es un obstáculo definitivo; Él tiene el poder absoluto de devolvernos la vida.
A Dios le duele nuestro sufrimiento. Ver a Jesús llorar por el dolor de sus amigas nos enseña que Jehová no es indiferente a nuestras lágrimas. Cuando perdemos a un ser querido, a Dios también le duele vernos sufrir.
Él siempre escucha las oraciones. Jesús oró sabiendo que su Padre lo escuchaba. Jehová está atento a quienes actúan con fe y obra en el momento perfecto según su propósito soberano.
4. Lecciones personales que me llevo
Lección: Cuando la respuesta a mis oraciones parece tardar, debo confiar en que Dios sabe exactamente cuándo y cómo actuar, incluso si la situación «empeora» a mis ojos.
Lección: Mostrarse vulnerable o llorar en un duelo no es falta de fe. Jesús nos enseñó que la empatía y el dolor por quienes amamos son completamente válidos.
Lección: Si pierdo a un ser querido, no debo desesperarme como quien no tiene esperanza. Gracias a Jehová y a Jesús, volveré a verlos.
Lección: Debo cuidar mi corazón. Si dejo que el egoísmo o el amor al dinero crezcan en mí, puedo terminar traicionando mis propios valores.
La Última Cena de Jesús
1. ¿Qué prometió Jesús a sus apóstoles?
Durante esa noche tan especial, Jesús hizo una promesa extraordinaria a sus apóstoles fieles: les aseguró que serían reyes con él en el cielo. Aunque ya no estaría físicamente con ellos —pues regresaría al lado de su Padre— tendrían una recompensa maravillosa en el futuro: gobernar a su lado en el Reino.
2. ¿Qué importantes lecciones enseñó Jesús durante la Última Cena?
Jesús aprovechó cada minuto de aquella cena para grabar lecciones vitales en el corazón de sus discípulos:
🕊️ La lección de la humildad: Al verlos discutir sobre quién era el más importante, Jesús les enseñó que la verdadera grandeza en el pueblo de Dios no se mide por el poder o el rango, sino por servir a los demás con la actitud del más pequeño.
❤️ La lección del amor verdadero: Les dio un mandamiento nuevo: amarse unos a otros de la misma manera en que él los había amado. Ese amor sería su «tarjeta de identidad»; por él todo el mundo sabría que eran sus verdaderos discípulos.
🤝 El valor de la unidad: Mediante su oración final les enseñó que trabajar unidos y en paz es clave para mantenerse fuertes ante cualquier dificultad.
3. ¿Qué aprendemos de Jehová?
Jehová es un Dios de liberación y promesas cumplidas. La Pascua recordaba cómo Él liberó a Israel de Egipto; la Cena del Señor nos recuerda la liberación definitiva del pecado mediante el sacrificio de Jesús. Jehová siempre cumple su palabra.
Jehová es increíblemente generoso. Lucas 12:32 lo resume a la perfección: el Padre «quiere darles el Reino» a su pequeño rebaño. A Jehová le alegra compartir sus más grandes bendiciones con personas imperfectas pero fieles.
Dios valora que su nombre sea santificado y que vivamos en paz. Al escuchar la oración de Jesús entendemos que para Jehová lo más importante es la limpieza de su nombre y la unión de sus siervos en la Tierra.
4. Lecciones personales que quiero aplicar
Lección: La Cena del Señor no es un ritual más; es el momento de detenerme y valorar lo que costó el sacrificio de Jesús para que mis pecados fueran perdonados.
Lección: Debo preguntarme: ¿Se nota que soy discípulo de Jesús por la forma en que trato y apoyo a mis hermanos de la congregación y a mi familia?
Lección: Si tengo responsabilidades o privilegios, recuerdo las palabras de Jesús: la madurez espiritual consiste en servir sin esperar aplausos.
Lección: Tengo la responsabilidad personal de cuidar la paz en mi entorno: perdonar rápido, evitar chismes y ser un puente de unión entre las personas.
